Entonces…
Te vi caminando a la orilla de un mar
ignoto,
de pronto una palabra casi dicha,
una esperanza casi encontrada,
todo en un irremediable “casi”.
Despacio, parecen acabarse imponentes
olas
allá, donde el espíritu se olvida
o quizá son los demás quienes lo
olviden
allá, en medio de esa playa
indescifrable,
inexpugnable.
Un ocaso de ilusiones se acerca
y en cuanto la dulce tiniebla lo cubre
todo,
el espíritu se recuerda a sí mismo,
las esperanzas encontradas
y los “casis” juegan a desvanecerse
dejando una sensación placentera,
como hecha de basto erotismo.
La insufrible agonía del espíritu
que finge ahogarse en nimiedades,
en tristezas vanamente holocáusticas
buscando aguas de océanos irreales
donde ahogar sus infelicidades,
caminando descalzo
sobre arenas fantásticas de playas evaporadas.
Allí te vi, y no fue un sueño
fue un tierno y doloroso recuerdo,
una dádiva del espíritu cautivo,
de cuando aún no sabía que era
aquel que tenía que ser.

"pastillas para no sonhar" joaquín Sabina
ResponderEliminar"Christiancito"!
ResponderEliminarUno punto y raya gracias por los volúmenes
Dos punto y raya gracias por la visita y
Tres punto y raya saludos ;)