miércoles, 13 de abril de 2011

Jeans de bolsillos pequeños


Sé que todavía buscas
aquella historia que me llevé,
una historia gris enmarcada en sonrisas
y escrita con flores rojas.
Olvidaste que yo tengo los bolsillos pequeños
y los amores amplios,
que me encantan los girasoles
y que detesto las rosas,
ya lo olvidaste.

En primavera salí,
encontré nuevas historias,
recuerda que mis jeans tienen bolsillos pequeños,
que odio las carteras y los bolsos
y que mi habitación es una ratonera
llena de quesos bañados en chocolate
donde no hay espacio para grises sonrisas
ni rojas flores.

Recuerda que jamás cupieron girasoles rojos ni promesas de amor
en los bolsillos pequeños,
que las historias no siempre se pueden recordar
y que el otoño es el invierno de la primavera.

No olvides que mis jeans tienen bolsillos pequeños
y que me encanta apagar el celular mientras duermo
porque quizá haya un sueño
o cualquier bella razón para no despertar.

sábado, 2 de abril de 2011

YO SÍ VOTARÉ POR PPK

Dicen que somos jóvenes y que esto es sólo una moda casi mecánica e irreflexiva, que el hecho de que le hayan vulnerado las pudendas zonas varoniles y lo gracioso del PPKuy son las únicas razones del voto por la agrupación ALIANZA POR EL GRAN CAMBIO, liderada por Pedro Pablo Kuczinsky y ojo, léase, subráyese y resáltese en negritas la palabra li-de-ra-da.
Desde aquí, bloguera en estreno, estudiante universitaria, y principalmente ciudadana peruana con dos dedos de frente, me tomo la licencia de considerarme joven, tengo 24 años, NO soy militante de ningún partido político y votaré por PPK porque:
1.      Es un hombre próspero, cosmopolita, y un empresario exitoso e inteligente. A estas alturas de su vida es improbable que quiera acumular más millones de los que ya tiene para ir a disfrutarlos después (no es un jovencito con toda una vida por delante), y por otro lado, tampoco lo necesita, es un hombre próspero y no le hace falta amasar fortunas insanas.
Tiene experiencia en el manejo y funcionamiento del aparato estatal. Ha trabajado mucho tiempo como docente, economista y funcionario.
Le achacan la recurrente  e insuficiente “culpa” de tener una nacionalidad adicional a la peruana, y bueno, sopesemos moralmente el caso: ¿qué es mejor, un peruano que está dispuesto a renunciar a cualquier otra nacionalidad por la convicción de hacer algo bueno  por el Perú, o un peruano que está dispuesto a ser el proxeneta de su patria ante el lunático proyecto de Chávez y su puñado de achichincles lame suelas?

2.      No votaré por Ollanta Humala, que escuchó la “iluminación divina” con dejo venezolano en los últimos tres meses y dice que ya no hará lo que hasta hace muy poco aseguró que haría. Basta darle un vistazo a su plan de gobierno para saber que pretende seguir un modelete meramente chavista.
Se me erizan los vellos de la piel nada más de imaginar a mi país como una nación avenezolada. Con la anulación de la libertad de expresión y la absurda negación al intercambio comercial con cualquier otro país que brinde las condiciones justas de negociación. Chávez ha resistido en su cápsula de contumacia todos estos años gracias al petróleo, pero ya viene desmoronándose de a pocos su imperio de naipes petroleros  porque evidentemente esos modelos terminan siempre mal, la historia lo demuestra.
Firma, muy orondo, un compromiso de respeto hacia la libertad de expresión mientras en su plan de gobierno, página 57 sólo se puede leer absolutamente todo lo contrario.
El camino más certero para joder al Perú, es el estatismo, sin duda alguna. Ese mismo que Humala tiene escrito en su plan de gobierno, que no se atreve a decir abiertamente y que está muy bien escondido junto al polo rojo que solía lucir.
Ollanta está suficientemente grandecito como para tanta volubilidad, me parece.
A él, simplemente no le creo.

3.      No votaré por Keyko Fujimori. Y no lo haré, no porque sea hija del errático Alberto, que imagínense ustedes si a nosotros nos juzgaran por los actos condenables de nuestros padres; sino porque creo caería en lo propio de la inexperiencia en el ámbito político. Su única experiencia en ese campo resulta ser el haber sido la hija del presidente, mientras estudiaba en universidades extranjeras. El problema con ella, es que cree que su padre no hizo lo que hizo, su cariño filial, justificado al fin y al cabo, la hace ver influenciable. Si reconociera que su padre cometió delitos y ahora está pagando por sus deudas con la sociedad (y no por eso tendría que dejar de quererlo como padre), otra sería la historia.

4.      No votaré por Alejandro Toledo que ya divaga ninguneando a PPK, y ahora cree que no es peruano, y vaya que no opinaba así cuando lo nombró ministro. Toledo un poco torpe, desde su podio en el primer lugar de las encuestas, se preocupó demasiado en tirarle suficiente mierda a su ministro PPK, que ante tanto ataque sólo se defendió.
El Goliat de las encuestas contra el David, como en los tiempos bíblicos, un Goliat muy muy grande y muy muy sonso también. ¿Extravió la inteligencia?, sólo en el peor de los panoramas  y si PPK no estuviera en carrera votaría por él.

5.      No votaré por Luis Castañeda (“Luchito”), que de paso y dicho de su propia boca, siempre está en otra nota. Lo poco que dice, encima lo dice mal. Poca comunicación, y dentro de esa poca, mucha fanfarronada.
 Cuando los planes de gobierno tienen varias y buenas coincidencias, (excepto, claro, el de Ollanta Humala) entonces sólo queda ver quién es la persona más proba, a quien se le puede brindar una oportunidad por los méritos, y a quien descartar por los deméritos; y por qué no, al fin y al cabo, elegir a quien nos muestra una mejor hoja de vida, emana mejor el aroma de credibilidad y luce mejor el color de la simpatía.  Aunque a algunos les moleste, es lo que hay y es así como funciona.
No sé si PPK gane las elecciones, ni siquiera sé si pasará a segunda vuelta, lo que sí sé es lo que yo haré con MI VOTO, mi conciencia ciudadana y democrática podrá estar tranquila al salir de mi centro de votación este domingo 10, con el dedo manchado  y el stiker  correspondiente adherido en mi DNI.
Felices elecciones 2011 y piense en las razones antes de ir a marcar la cédula, mire que se trata de la situación que nos espera los próximos años.